La veterinaria Fátima Peláez trabajaba en su clínica veterinaria en el municipio de Ceutí (Murcia), cuando fue testigo de la agresión en plena calle de un perro de raza American Staffordshire Terrier a una niña de apenas 2 años de edad, a la que pudo salvar la vida gracias a que supo cómo manejar la situación para librar a la pequeña de las mandíbulas del animal