Según manifiesta la OCV en dicho documento, esta norma establece los principios básicos del ejercicio de la profesión veterinaria en los centros, si atendemos a que en los mismos tratan pacientes con patologías que pueden repercutir en la salud no sólo de otros animales sino también de la población en general, siendo la prevención sanitaria una de las vertientes de la profesión veterinaria, por lo que una adecuada regulación de los centros evitará la trasmisión de enfermedades