La percepción de sobreabundancia de una especie de fauna silvestre, como es el caso de los jabalíes, aparece cuando su densidad poblacional es lo suficientemente alta como para generar conflictos y problemas para los humanos y/o la conservación de los ecosistemas que la soportan.
La pérdida de biodiversidad, los daños a la agricultura y a las masas forestales, los accidentes de tráfico derivados de colisiones con vehículos, las molestias para los humanos, la transmisión de enfermedades al ganado o los cambios en el hábitat para otras especies, serían algunos de los problemas asociados a la sobreabundancia de los ungulados silvestres