Es necesario que consideremos el océano como un sistema interconectado en el que cualquier actividad ejercida en el medio terrestre tiene incidencia directa o indirecta y, por ello, debemos activar nuestra conciencia colectiva para actuar de modo sostenible y en armonía con los procesos naturales sin romper el frágil equilibrio de los organismos marinos y su interacción con los océanos