Estos controles oficiales se refieren a la inspección ante mortem, la inspección post mortem, la higiene de la producción de carne, los resíduos, las auditorías de buenas prácticas de higiene y del procedimiento de autocontrol, los ensayos de laboratorio para detectar agentes zoonósicos, de enfermedades animales y criterios microbiológicos, los subproductos, el bienestar animal y la sanidad animal