Para evitar la aparición de brotes de enfermedad, originados por la llegada de animales en periodo de incubación, reiteradamente evidenciado en los últimos años en diferentes países europeos, es imprescindible que los animales de mayor riesgo, fundamentalmente los perros, se encuentren vacunados y el reciente caso de rabia detectado en un cachorro en Alemania, que llegó desde Turquía vía Bulgaria, confirma el peligro que supone la entrada ilegal de perros en Europa desde países del Este o de África sin el control sanitario en aduana