según han denunciado desde el sindicato agrario Unión de Uniones Castilla-La Mancha, el descontrol de poblaciones silvestres está arruinando tanto a agricultores, como afectando la salud pública por transmisión de enfermedades como la leishmaniosis, y diezmando las propias poblaciones de fauna silvestre en Parques Nacionales como afirman que ocurrió recientemente en el Parque Nacional de Cabañeros