La confirmación de un caso importado de rabia humana en una mujer residente en Madrid que había sido mordida por un perro en Marruecos, pone de manifiesto la necesidad de la vacunación anual obligatoria de los animales, que solicitan los veterinarios, así como la excelente labor de los servicios de salud pública de la Comunidad de Madrid en la detección, seguimiento y control del caso