El foco de encefalopatía espongiforme bovina (EEB),o mal de las vacas locas, declarado en Cantabria el 9 de mayo tras el resultado positivo de una res bovina muerta en una explotación de Camargo, ha quedado extinguido después de que hayan resultado negativas las muestras recogidas tras el sacrificio de la cohorte del animal enfermo, con un total de cinco animales muertos