Los veterinarios vuelven a la calle el 19 de septiembre para reclamar una nueva regulación del medicamento veterinario

15/09/2026

El Comité de Crisis Veterinario ha convocado para el próximo sábado 19 de septiembre, a las 11:00 horas, en Barcelona, una nueva manifestación para reclamar soluciones definitivas a los problemas derivados de la actual regulación del medicamento veterinario. La marcha partirá de Plaça de Sant Jaume y terminará ante el Parlament.

 

Tras más de un año de movilizaciones, reuniones institucionales y modificaciones normativas parciales, el colectivo considera que los problemas que originaron las protestas continúan sin estar resueltos.

 

La convocatoria se celebrará bajo el lema “Veterinarios y tutores unidos por la derogación del 666/2023 y pretende sumar, junto a los profesionales veterinarios, a propietarios de animales, protectoras, asociaciones y ciudadanos, porque las consecuencias de la actual regulación trascienden al propio ejercicio profesional y pueden repercutir directamente sobre la atención que reciben los animales.

 

Una nueva regulación del medicamento veterinario

 

El Comité de Crisis Veterinario comparte plenamente los objetivos de lucha contra las resistencias antimicrobianas, uso responsable de los medicamentos, trazabilidad y control sanitario. La discrepancia no está en esos objetivos, sino en cómo alcanzarlos.

 

Los veterinarios reclaman una regulación proporcionada, basada en la evidencia científica y adaptada a la realidad de la práctica clínica, que permita al profesional tomar decisiones fundamentadas en su formación, su experiencia y las necesidades concretas de cada paciente.

 

“No pedimos menos control. Pedimos una regulación mejor: basada en ciencia, responsabilidad profesional, trazabilidad y criterio clínico. El objetivo debe ser que cada animal pueda recibir el tratamiento que necesita con todas las garantías.”

 

Uno de los principales problemas denunciados por el sector es precisamente la dificultad para adaptar determinados tratamientos a las circunstancias clínicas reales de cada animal, en un ámbito caracterizado por una enorme diversidad de especies, pesos, patologías, presentaciones farmacológicas y disponibilidad de medicamentos.

 

Acceso efectivo a los tratamientos

 

El Comité insiste además en que la atención veterinaria no termina con el diagnóstico y la emisión de una receta. El sistema debe garantizar que el animal pueda iniciar y completar el tratamiento indicado de forma rápida, segura y trazable.

 

La profesión viene alertando de dificultades para localizar determinados medicamentos, presentaciones poco adaptadas a las necesidades de los pacientes, retrasos en el inicio de tratamientos o generación de sobrantes cuando los formatos disponibles superan ampliamente las cantidades necesarias.

 

Por ello, el Comité reclama un modelo que permita garantizar la continuidad asistencial sin renunciar a los necesarios mecanismos de custodia, farmacovigilancia, trazabilidad e inspección.

 

Menos burocracia y mayor seguridad jurídica

 

La movilización reclamará también una reducción de las cargas administrativas que no aporten un beneficio sanitario real y una mayor seguridad jurídica para los profesionales.

 

Los veterinarios defienden la necesidad de disponer de información suficiente para controlar adecuadamente el uso de los medicamentos, especialmente los antimicrobianos, pero consideran que los sistemas de comunicación deben ser proporcionados, sencillos e interoperables y evitar duplicidades innecesarias.

 

El sector reclama igualmente normas claras que permitan conocer con precisión el margen de actuación profesional y evitar situaciones en las que el veterinario deba responder clínicamente de un paciente sin disponer de la seguridad necesaria para adoptar determinadas decisiones terapéuticas.

 

Una reivindicación que también afecta a los propietarios

 

El Comité de Crisis quiere que la movilización del 19 de septiembre tenga una importante dimensión social.

 

La veterinaria es una profesión sanitaria y su actividad tiene una incidencia directa en la salud animal, la prevención de zoonosis, la seguridad alimentaria, las resistencias antimicrobianas y la salud pública.

 

Por ello, los convocantes hacen un llamamiento expreso a los propietarios de animales y al conjunto de la ciudadanía: “No pedimos a la sociedad que salga a defender intereses particulares de los veterinarios. Le pedimos que nos acompañe para defender algo mucho más sencillo: que cuando un animal enferma pueda recibir la atención y el tratamiento que necesita.”

 

DIARIO VETERINARIO