Guia de Bienestar Emocional de AVEPA para animales en emergencias
Los recientes incendios forestales ocurridos en distintos puntos de España han puesto de manifiesto la importancia de proteger también el bienestar emocional de los animales de compañía durante las emergencias.
Con este objetivo, el Grupo de Especialidad en Medicina del Comportamiento (GEMCA) de AVEPA ha elaborado este documento, que ofrece recomendaciones prácticas para ayudar a perros y gatos a afrontar las evacuaciones, adaptarse a entornos temporales y facilitar un regreso seguro al hogar, identificando además posibles signos de estrés postraumático

Los incendios forestales y otras situaciones de emergencia obligan, en muchas ocasiones, a evacuar a las familias junto a sus animales de compañía. Aunque garantizar su seguridad física es la prioridad, no debe olvidarse que estos episodios también tienen un importante impacto sobre su bienestar emocional.
El cambio brusco de entorno, la separación de sus rutinas, los ruidos intensos o la incertidumbre pueden provocar en perros y gatos elevados niveles de estrés, miedo o ansiedad. Por ello, los especialistas recuerdan que una adecuada gestión emocional durante la evacuación y en los días posteriores puede favorecer una recuperación más rápida y prevenir problemas de comportamiento.
Entre las principales recomendaciones destaca mantener, siempre que sea posible, la presencia del cuidador habitual, ya que constituye una importante fuente de seguridad para el animal. También es aconsejable crear un espacio tranquilo y predecible, respetar sus tiempos de adaptación y evitar forzar el contacto físico cuando el animal muestre señales de miedo o inseguridad.
El enriquecimiento ambiental desempeña igualmente un papel clave durante la estancia en alojamientos temporales. Actividades sencillas como los juegos de olfato, los juguetes interactivos o los masticables ayudan a reducir la ansiedad, mientras que el juego tranquilo y la interacción con el cuidador contribuyen a generar confianza y estabilidad.
Una vez superada la emergencia, el regreso al hogar debe realizarse de forma gradual, permitiendo que el animal explore el entorno a su ritmo. Además, conviene permanecer atentos durante las semanas siguientes a posibles signos de estrés postraumático, como hipervigilancia, miedos de nueva aparición, alteraciones del sueño, cambios en el apetito o modificaciones en su comportamiento habitual.
Si estas manifestaciones persisten o afectan a la calidad de vida del animal, es recomendable consultar con el veterinario, quien podrá valorar las medidas más adecuadas, incluyendo, cuando sea necesario, herramientas de apoyo para facilitar su recuperación.
Proteger el bienestar emocional de los animales durante una emergencia no solo mejora su capacidad de adaptación, sino que también fortalece el vínculo con sus cuidadores y contribuye a afrontar la situación con mayores garantías para todos los miembros de la familia.