Más de un centenar de afectados por un brote de salmonela vinculado a fideos instantáneos en Europa

Las autoridades sanitarias europeas investigan un brote multinacional de Salmonella Stanley que ha afectado a más de un centenar de personas en varios países del continente. Según la información difundida por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), los casos se han registrado principalmente entre niños y adultos jóvenes, un grupo especialmente representado entre los afectados.
El brote ha provocado decenas de hospitalizaciones, aunque hasta el momento no se han notificado fallecimientos. El mayor número de casos se concentra en el Reino Unido y Lituania, si bien la investigación epidemiológica incluye a otros países europeos en los que también se han detectado infecciones relacionadas con el mismo origen.
Las investigaciones apuntan a determinados fideos instantáneos con sabor comercializados bajo la marca Reeva como posible vehículo de la contaminación. Los análisis epidemiológicos y de laboratorio han permitido establecer una asociación entre el consumo de estos productos y la aparición de los casos, lo que ha motivado la retirada de los lotes implicados y la emisión de alertas alimentarias en varios países.
Uno de los aspectos que ha llamado la atención de los investigadores es que algunos de los afectados consumieron los fideos directamente del envase, sin cocinarlos previamente. Los expertos recuerdan que este tipo de productos no está diseñado para consumirse en crudo y que el tratamiento térmico durante la preparación constituye una medida importante para reducir el riesgo microbiológico.
Las autoridades sanitarias recomiendan a los consumidores comprobar si disponen de alguno de los productos afectados por las retiradas y abstenerse de consumirlos. Asimismo, insisten en seguir las instrucciones de preparación indicadas por el fabricante y evitar el consumo de alimentos que requieran cocción sin haber sido sometidos al tratamiento térmico correspondiente.
La investigación continúa abierta con el objetivo de identificar el origen exacto de la contaminación y prevenir la aparición de nuevos casos, en un contexto en el que la cooperación entre las autoridades nacionales y los organismos europeos resulta esencial para controlar los brotes alimentarios de alcance internacional.