La intervención del Servicio de Defensa y Amparo al colegiado de COLVEMA culmina con una condena por amenazas

El Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid (COLVEMA) informa de la reciente resolución favorable de uno de los procedimientos tramitados a través de su Servicio de Defensa y Amparo del Colegiado frente a Agresiones Físicas, un recurso gratuito que el Colegio pone a disposición de todos sus colegiados para ofrecer asesoramiento, defensa jurídica y acompañamiento cuando sean víctimas de amenazas, agresiones o cualquier otra conducta violenta vinculada al ejercicio profesional.
El caso resuelto tuvo su origen en la solicitud de asistencia veterinaria por parte del tutor de un animal para una intervención quirúrgica. La operación fue programada en dos ocasiones por el equipo veterinario, sin que el tutor acudiera a ninguna de ellas, pese a haber sido correctamente citado y sin ofrecer explicación alguna.
Ante esta situación, el equipo veterinario comunicó al tutor que dejaría de prestar asistencia al animal. A partir de ese momento, el veterinario comenzó a recibir llamadas telefónicas de carácter intimidatorio, cuyo tono fue aumentando progresivamente hasta convertirse en amenazas de especial gravedad.
Como consecuencia de estos hechos, el veterinario presentó la correspondiente denuncia ante la Policía, iniciándose un procedimiento judicial por un presunto delito de amenazas. Tras poner los hechos en conocimiento de COLVEMA, el Colegio activó su Servicio de Defensa y Amparo del Colegiado frente a Agresiones, asumiendo su equipo jurídico la dirección letrada del procedimiento y prestando asistencia al colegiado durante todo el proceso judicial.
Durante la vista oral, la representación jurídica del veterinario defendió la necesidad de adoptar medidas que garantizaran la protección del profesional.
Finalmente, el Juzgado ha dictado sentencia condenatoria por amenazas. La resolución impone una multa y establece la prohibición de aproximarse al veterinario, a su domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro lugar frecuentado por él a una distancia inferior a 500 metros, así como la prohibición de comunicarse con él por cualquier medio.
Desde COLVEMA se recuerda que cualquier amenaza, coacción, agresión física o verbal o situación de intimidación sufrida por un veterinario en el ejercicio de su profesión debe ser comunicada de inmediato al Colegio, con el fin de recibir el adecuado asesoramiento jurídico y activar, cuando proceda, las medidas de protección y defensa necesarias.
Asimismo, el Colegio subraya la importancia de conservar todos los medios de prueba disponibles que permitan acreditar los hechos, tales como grabaciones de audio o vídeo, imágenes de cámaras de seguridad, mensajes, correos electrónicos o la declaración de posibles testigos.
COLVEMA reitera su compromiso firme y activo con la defensa de la profesión veterinaria y recuerda que este servicio constituye un recurso gratuito para todos los colegiados, creado para ofrecer respaldo jurídico y acompañamiento ante cualquier episodio de violencia, amenaza o intimidación derivado del ejercicio profesional.