Los veterinarios europeos piden que se garantice su criterio profesional en la prescripción de antibióticos en la UE

El pasado mes de abril, el Grupo de Expertos de la Comisión Europea publicaba un documento de recomendaciones en el que aclaraba la interpretación de la normativa del Reglamento (UE) 2019/6 de medicamentos veterinarios no antimicrobianos, especialmente en lo relativo al artículo 106.1, que obliga a utilizar los medicamentos veterinarios conforme a los términos de su autorización.
Ahora, la Federación de Veterinarios de Europa (FVE) ha emitido un comunicado en el que “acoge con satisfacción” este documento, pero considera que también es necesario un marco interpretativo comparable, basado en la evidencia, resulta igualmente válido para los antimicrobianos, bajo condiciones estrictas de uso responsable de antimicrobianos y farmacovigilancia.
“La FVE promueve la alineación con los principios de uso responsable de antimicrobianos y apoya firmemente la categorización AMEG de la EMA como piedra angular del uso responsable de antimicrobianos en veterinaria, junto con las directrices europeas y nacionales reconocidas sobre uso responsable”, señala.
No obstante, consideran que los veterinarios deben estar facultados para prescribir y adaptar los tratamientos antimicrobianos de acuerdo con las recomendaciones del Grupo de Expertos Ad Hoc sobre Asesoramiento en Antimicrobianos (AMEG) de la EMA y con las directrices nacionales y europeas reconocidas de tratamiento, como ENOVAT.
“Esto incluye el uso preferente de antimicrobianos de categoría D de AMEG como tratamiento de primera línea siempre que sea posible y clínicamente apropiado, evitando una escalada innecesaria hacia antimicrobianos de espectro más amplio”, defienden.
La FVE afirma que mantiene su compromiso de continuar los esfuerzos para reducir en un 50% las ventas totales de antimicrobianos utilizados en animales de granja y acuicultura para 2030, y apoya plenamente las medidas regulatorias destinadas a combatir la resistencia a los antimicrobianos, como la lista de antimicrobianos reservados para la medicina humana y las restricciones al uso de determinados antimicrobianos en virtud de los artículos 112 a 114.
ACTUALIZACIÓN DE LA FICHA TÉCNICA DE LOS MEDICAMENTOS VETERINARIOS
Por otro lado, sostienen su respaldo a los esfuerzos en curso para actualizar, mejorar y armonizar de forma sistemática la información de las fichas técnicas de los productos antimicrobianos veterinarios en toda la Unión Europea, también a través de la iniciativa de Revisión y Alineación de Medicamentos Antimicrobianos (ADRA) y de los esfuerzos más amplios de armonización de las fichas técnicas de los productos.
“La FVE reconoce que unas fichas técnicas armonizadas y actualizadas, que reflejen el conocimiento científico actual y los principios de uso responsable de los antimicrobianos, son esenciales tanto para la salud animal como para la mitigación de la resistencia a los antimicrobianos”, señalan.
Sin embargo, la FVE reconoce que revisar y armonizar el elevado número de fichas técnicas de antimicrobianos veterinarios existentes en la UE requerirá tiempo, datos científicos sólidos y recursos considerables, por lo que el proceso podría tardar años en completarse. “Además, nunca podrá reflejar todas las situaciones clínicas posibles. “Los veterinarios son profesionales altamente cualificados y legalmente responsables de proteger la salud animal, el bienestar animal, la salud pública y el uso responsable de los antimicrobianos”, sostienen.
En este sentido, afirman que una gestión eficaz de los antimicrobianos exige que los veterinarios conserven la capacidad de tomar decisiones de prescripción basadas en la evidencia y adaptadas a la situación clínica individual, el contexto epidemiológico, las pruebas diagnósticas, incluidas las pruebas de sensibilidad antimicrobiana (AST), las consideraciones farmacológicas y farmacocinéticas/farmacodinámicas, la categorización AMEG, las guías nacionales o europeas reconocidas de tratamiento y las circunstancias específicas del animal o grupo de animales.
“Al menos durante este periodo de transición, los veterinarios deben conservar la capacidad de tomar decisiones de prescripción basadas en la evidencia bajo condiciones de uso responsable claramente definidas. Hasta que las fichas técnicas de los productos estén plenamente actualizadas y armonizadas, esta flexibilidad profesional sigue siendo necesaria para salvaguardar la salud y el bienestar animal, al tiempo que se apoya una gestión responsable de los antimicrobianos”, señalan.
Para la FVE, una interpretación del artículo 106, apartado 1, que tenga en cuenta las obligaciones de uso responsable establecidas en los artículos 112 a 114 y 107, favorece el uso prudente de los antimicrobianos al permitir que los veterinarios seleccionen el tratamiento y la pauta posológica más apropiados, específicos y científicamente fundamentados para cada situación clínica concreta, garantizando al mismo tiempo los máximos estándares de uso responsable de los antimicrobianos, bienestar animal y protección de la salud pública.
“En el marco de este sistema en cascada, los tiempos de espera de los medicamentos veterinarios deben ampliarse para garantizar que no queden residuos nocivos en la cadena alimentaria humana”, concluyen.