Más de medio centenar de normas velan por la seguridad de los alimentos de nuestros animales de compañía

Dentro de la Unión Europea, la fabricación de alimentos para animales de compañía está sujeta a más de 50 normativas que atañen a todas dimensiones, desde los ingredientes permitidos hasta los procesos de producción y etiquetado. La Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos para Animales de Compañía (ANFAAC) recoge, en una fact sheet, los procedimientos establecidos para garantizar la seguridad de piensos, comida húmeda y dietas crudas.

Dicho marco normativo comunitario especifica qué ingredientes y aditivos pueden utilizarse en la fabricación de alimentos para mascotas. Tal y como se indica en la fact sheet, los ingredientes de origen animal pueden proceder de partes que, pese a no ser consumidas habitualmente por humanos por razones culturales o de hábitos alimentarios, han superado las inspecciones veterinarias que certifican su aptitud para el consumo humano. En cuanto a los ingredientes de origen vegetal, muchos son comunes a la nutrición humana y animal, como los cereales, y otros son específicos para animales de compañía, como determinadas fibras vegetales, prebióticos o probióticos, que cumplen una función nutricional concreta. 

Instalaciones y procesos de producción

Asimismo, las instalaciones en las que se fabrican los alimentos para están diseñadas para prevenir la contaminación del producto y maximizar la seguridad. Así, los equipos de acero inoxidable, las estaciones de lavado de manos, detectores de metales, revestimientos protectores en suelos y paredes, etc., son algunos elementos comunes en esta industria. La metodología de Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (APPCC) se aplica en cada punto crítico del proceso para gestionar los riesgos específicos.

Alimento húmedo

Se envasa en latas, bandejas o bolsas herméticamente selladas. Tras el llenado y sellado, se somete a un proceso de esterilización a altas temperaturas, similar al enlatado de alimentos para humanos. El producto resultante es estéril, con una larga vida útil.

Alimento seco

Se produce mediante extrusión, un método similar al empleado en cereales de desayuno para humanos en el que los ingredientes mezclados se prensan a alta presión y se calientan a través de una abertura que forma el producto por expansión. Al no envasarse en recipientes herméticos y quedar expuesto al oxígeno y a la humedad, se incluyen conservantes y antioxidantes para evitar el enranciamiento de las grasas o la formación de moho y bacterias.

Alimento crudo

Se presenta comercialmente en formatos congelados o liofilizados. En su producción, a partir de subproductos animales que se trituran, mezclan y congelan, no existe un paso que destruya patógenos, por lo que se requiere un cuidado mayor en el proceso.

Etiquetado y buenas prácticas de fabricación

Los fabricantes incluyen en la etiqueta instrucciones de uso, almacenamiento y manipulación. Entre las recomendaciones generales se encuentra el mantenimiento de los productos refrigerados en el caso de los alimentos húmedos abiertos y los crudos, y en un lugar fresco y seco los alimentos secos. También se indica la necesidad de revisar la fecha de caducidad.

Entre las prácticas habituales de los fabricantes se encuentran la selección de proveedores con inspecciones regulares, la definición de especificaciones para materias primas, la toma de muestras y análisis periódicos de productos terminados, el registro de lotes para garantizar la trazabilidad, y la verificación de la adecuación nutricional mediante análisis o estudios de alimentación.

Todo ello confirma que los fabricantes de alimentos para animales de compañía ponen la seguridad alimentaria en el centro, a partir no solo de un riguroso marco normativo a nivel comunitario sino también del seguimiento de directrices sectoriales como las incluidas en la ‘Guía de buenas prácticas para la fabricación de alimentos seguros para animales de compañía’. En definitiva: tu mascota está en buenas manos.

ACCESO A LA NOTICIA