Consuelo Serres: “Formamos profesionales altamente cualificados, pero no somos capaces de retenerlos”

La pasada semana se celebró en el Congreso de los Diputados la primera sesión de la subcomisión relativa al estudio de la situación del sector veterinario en España, en la que participaron Gonzalo Moreno, presidente del Consejo General de Colegios de la Profesión Veterinaria de España; María Jesús Lamas, directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps); y Álvaro Mateos Amann, presidente de la Sociedad Científica de Salud Pública Veterinaria (Avesa).

Este miércoles 25 de marzo ha sido el turno de la segunda sesión, en la que han intervenido como ponentes Delia Saleno, veterinaria clínica experta en One Health-One Welfare; Juan Carlos Ortiz, presidente emérito de la Asociación Española de Veterinarios Municipales; Consuelo Serres, decana de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y presidenta de la Conferencia de Decanos y Decanas de las Facultades de Veterinaria en España (CDFVE); y Jesús Aguilar, presidente del Consejo General de Colegios de Farmacéuticos.

Durante su intervención, Serres ha querido comenzar destacando que en Europa están claras las labores del veterinario: “la responsabilidad sobre la salud de los animales, pero también la de los seres humanos”.

“La veterinaria como profesión sanitaria es esencial para el funcionamiento de nuestro Estado si queremos que nuestro sistema esté completo”, ha subrayado. Así, la decana ha querido resaltar los puntos a abordar: la formación, la salud mental, problemas normativos y especialización.

En cuanto a los estudios de Veterinaria, haciendo referencia a lo comentado en la anterior sesión por el presidente de la OCV, Serres ha recordado que la formación de los veterinarios “es la más cara, situada entre 13.000 y 20.000 euros anuales”, cuando el resto de las formaciones, incluidas las de Ciencias de la Salud, oscila entre los 7.000 y los 8.000 euros anuales.

En este sentido, ha querido destacar el compromiso de los estudiantes de Veterinaria, cuya tasa de abandono se sitúa entre las más bajas, en línea con estudios como Medicina. Sin embargo, ha lamentado el coste emocional, además de económico, que supone para los estudiantes que su carrera se pueda prolongar “hasta los siete años”, a pesar de que el plan de estudios es de cinco. Es por esto por lo que desde el sector se aboga por ampliarlo a seis.

Continuando con lo relativo a la salud mental de los estudiantes, Serres ha aludido a los datos extraídos de diversos estudios sobre la situación en las Facultades de Veterinaria. Así, ha remarcado que el 50% de los estudiantes tiene síntomas de ansiedad, depresión y estrés, y más del 10% tiene ideación suicida. Según ha trasladado la presidenta de la CDFVE, esto es debido a la “presión a la que están sometidos” y a lo que “después sufren en el entorno laboral”.

Comentando otros datos, la decana de la UCM ha subrayado que “más del 70% de los veterinarios tiene estrés asociado a la carga de su trabajo y el 80% tiene una carga emocional derivada directa de sus actuaciones clínicas”. En este contexto, ha hecho alusión a la atención psicológica que ofrecen colegios como el Colegio de Veterinarios de Madrid (Colvema), que “cada vez atienden más casos y con mayor gravedad”, apuntando, además, que “el perfil mayoritario son jóvenes y mujeres”.

Necesitamos un diagnóstico precoz de las causas de estos datos, así como las herramientas para tratar estos signos propios de la profesión veterinaria”, ha solicitado en el Congreso.

Durante su intervención, Serres no ha querido olvidar otro problema, la fuga de talento. “Formamos profesionales altamente cualificados, pero no somos capaces de retenerlos”, ha manifestado. Esto incluye a los veterinarios, por lo que ha defendido que en España se necesitan “políticas públicas de retención de talento”. 

PROBLEMAS DERIVADOS DE UNA NORMATIVA “DESPROPORCIONADA Y POCO EFICIENTE”

Con respecto a la normativa veterinaria vigente en España, y aludiendo al RD 666/2023, Serres ha comentado que “es una normativa desproporcionada y poco eficiente” y que “no está alineada con la realidad”.

De esta manera, ha criticado que esta norma incorpora “muchos elementos que Europa no exige” y establece una “carga excesiva” sobre los veterinarios.

Los veterinarios quieren una legislación que apoye al sector, no que les pise”, ha incidido. Por otra parte, ha querido mencionar la exclusión de la especialización dentro del sector veterinario de España.

“Excluir a los veterinarios supone una pérdida de talento para el sistema sanitario”, ha asegurado, algo que achaca “a una inercia histórica”, que espera que la subcomisión “pueda corregir”.  

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