Seguridad psicológica e inteligencia emocional: Un liderazgo de calidad en veterinaria mejora la retención

 

La alta rotación de personal sigue siendo un desafío para las organizaciones veterinarias a nivel mundial, y las prácticas de liderazgo y la dinámica interpersonal desempeñan un papel importante en la retención de un equipo.

De hecho, las razones profesionales más comúnmente señaladas para la alta rotación de empleados son la retribución percibida como injusta, el desequilibrio entre la vida laboral y personal, la carga de trabajo excesiva, un desarrollo profesional limitado, el apoyo insuficiente de la gerencia, la escasa sensación de reconocimiento y unas dinámicas de equipo negativas.

Numerosos estudios veterinarios han resaltado el papel de las conductas interpersonales de los responsables y de los miembros del equipo a la hora de reforzar la disposición de un profesional a continuar en su clínica.

Así, la calidad del liderazgo tiene una influencia significativa en los equipos veterinarios. Los buenos responsables pueden actuar como referentes, ofrecer apoyo y respaldar al equipo. En este sentido, un informe de la Asociación Veterinaria Británica sobre motivación, satisfacción y retención de la fuerza laboral ha demostrado que la satisfacción laboral de los profesionales veterinarios se ve fuertemente afectada por contar con referentes y sentirse valorados en el trabajo.

En la misma línea, un estudio de la Asociación Americana de Hospitales de Animales de 2024 resaltó la importancia de que los responsables demuestren un reconocimiento genuino de las aportaciones del personal y muestren que se preocupan por él.

La inteligencia emocional (IE), especialmente la que se manifiesta a través de la calidad del feedback entre responsables y miembros del equipo, puede ser un factor clave para fomentar la retención al mejorar la seguridad psicológica.

LA SEGURIDAD PSICOLÓGICA MEJORA LA RETENCIÓN EN VETERINARIA

Teniendo esto en cuenta, un equipo de investigadores veterinarios y psicólogos ha llevado a cabo un estudio en el que exploró la relación entre la seguridad psicológica y la intención de marcharse a través de la calidad del feedback de supervisores veterinarios y compañeros de trabajo.

Para ello, se distribuyó una encuesta transversal en línea a 367 profesionales veterinarios de Australia y el Reino Unido. Los participantes completaron escalas validadas que medían la seguridad psicológica, la calidad del feedback de supervisores y compañeros de trabajo, y la intención de marcharse.

Tras el análisis estadístico, la seguridad psicológica se asoció positivamente con la calidad del feedback recibido tanto de supervisores como de compañeros, y negativamente con la intención de abandonar la organización.

“Es importante destacar que el feedback de los supervisores medió parcialmente la relación entre la seguridad psicológica y la intención de rotación, lo que indica que un feedback emocionalmente inteligente por parte de los líderes no solo puede mejorar la seguridad psicológica, sino también reducir el deseo del personal de irse”, defienden los autores.

No obstante, los autores admiten que la calidad del feedback con los compañeros de trabajo, si bien se relacionó positivamente con la seguridad psicológica, no medió la relación con la rotación.

EL 69% DE LOS RESPONSABLES VETERINARIOS SE SIENTE INCÓMODO DANDO FEEDBACK A SUS EMPLEADOS

Según los investigadores, este es el primer estudio que analiza el efecto mediador de la calidad del feedback en la relación entre la seguridad psicológica y la intención de rotación. Los resultados resaltan la importancia de las habilidades de los responsables para dar y recibir feedback.

En este punto, admiten que muchos líderes no se sienten capacitados para dar feedback. De hecho, un estudio de 2016, que encuestó a 616 gerentes en Estados Unidos, reveló que el 69% de ellos se sentía incómodo al brindar feedback a sus empleados.  “Es probable que muchos líderes veterinarios no se sientan seguros al abordar interacciones interpersonales negativas y que se beneficiarían de mejorar sus habilidades para dar feedback”, advierten.

“Dado que la necesidad de crecimiento y reconocimiento se ha descrito como una de las razones más comunes de la rotación de personal en las clínicas veterinarias, trabajar para reducir las barreras al feedback del supervisor y mejorar su calidad es fundamental”, añaden.

Además, un feedback oportuno y eficaz puede ayudar a proteger las buenas relaciones laborales y fortalecer la sensación de apoyo de la gerencia por parte de los empleados, factores que se mencionan con frecuencia como importantes para la retención.

“Las organizaciones veterinarias que se esfuerzan por cuidar bien a sus empleados y minimizar la rotación de personal deben evaluar activamente tanto el nivel de inteligencia emocional como las habilidades de feedback de sus responsables e invertir en oportunidades de capacitación que ayuden a los líderes a mejorar ese conjunto específico de competencias emocionales e interpersonales”, concluyen.