OMSA: “La veterinaria está cada vez más integrada por mujeres, pero la brecha de género aún no está completamente cerrada”

La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) ha puesto el foco en la igualdad de género en la profesión veterinaria con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Desde la organización subrayan que, aunque el aumento de la presencia femenina es un dato positivo, no resulta suficiente si no va acompañado de políticas sensibles al género basadas en datos y de inversiones acordes a las necesidades crecientes del sector, claves para construir una fuerza laboral inclusiva en el futuro.
Durante el último año, la cuestión del género en la profesión veterinaria ha ganado protagonismo dentro de la OMSA. Distintos eventos paralelos —entre ellos uno celebrado durante la 92.ª Sesión General— han puesto de relieve el compromiso de los países miembros con el debate global y con el avance hacia una mayor igualdad de género.
A nivel mundial, la veterinaria ha experimentado lo que muchos describen como una “feminización” de la profesión: las mujeres representan aproximadamente la mitad de los profesionales y cerca del 80 % del estudiantado en las facultades de Veterinaria. Este cambio rápido ha reavivado el interés por cuestiones como la representación en puestos de liderazgo, la sostenibilidad de la fuerza laboral y el futuro de los Servicios Veterinarios. Al mismo tiempo, el descenso del número de hombres que acceden a la profesión plantea dudas sobre la diversidad y la capacidad del sector para cubrir funciones esenciales a largo plazo.
La OMSA advierte de que una mayor entrada de mujeres en la profesión no se traduce automáticamente en una representación equitativa en cargos directivos, trabajos de campo, niveles salariales o capacidad de decisión.
Por ello, persisten desigualdades estructurales: los puestos de liderazgo, la propiedad de clínicas y los roles de campo siguen estando ocupados de forma desproporcionada por hombres, mientras que las mujeres se concentran con mayor frecuencia en laboratorios, atención a animales de compañía, funciones administrativas o de apoyo, donde la influencia y la autoridad son más limitadas.
A ello se suma una brecha salarial que continúa siendo una realidad, especialmente entre los recién graduados y en los niveles de mayores ingresos, impulsada por estructuras laborales obsoletas y estereotipos de género arraigados.
El descenso de la participación masculina añade una complejidad adicional. Según datos recientes, por cada incremento del 1% de mujeres en el alumnado de una facultad de Veterinaria, aproximadamente 1,7 hombres menos solicitan el acceso al año siguiente. Aunque para la OMSA las causas aún no están claras, las implicaciones son evidentes: escasez crónica de profesionales en zonas rurales y en puestos físicamente exigentes, donde persisten problemas de seguridad y condiciones laborales poco atractivas.
FALTA DE ADAPTACIÓN DEL SECTOR VETERINARIO A LAS MUJERES
En este contexto, E. Scott Osborne, presidenta de Through Women’s Eyes, señala que “tenemos industrias enteras, profesiones y fuerzas laborales que fueron diseñadas por hombres”.
Según explica, desde el entorno físico hasta la jerarquía corporativa, los horarios, las vías de promoción o los criterios de ascenso se configuraron históricamente para responder a las necesidades y prioridades masculinas, en una época en la que muchos hombres contaban con una esposa que no trabajaba fuera del hogar. A su juicio, aunque hoy muchas mujeres forman parte activa del mercado laboral, esos sistemas apenas se han adaptado.
Para la OMSA, el aumento de la participación femenina pone de manifiesto la falta de adaptación del sistema a los cambios en la fuerza laboral. Si no se abordan las barreras estructurales y culturales, la combinación de “feminización” y descenso del alumnado masculino puede conducir al efecto contrario al deseado: un debilitamiento de la cobertura de servicios y una interrupción en la continuidad de funciones veterinarias esenciales.
Con este objetivo, la organización ha trabajado con sus países miembros en distintos encuentros institucionales para identificar prioridades relacionadas con la feminización de la profesión y para orientar el desarrollo de una futura estrategia de género. Entre los principales retos señalados figuran la falta de políticas específicas para atraer y retener una fuerza laboral equilibrada, las presiones derivadas de los cuidados y la conciliación, y las expectativas sociales que refuerzan estereotipos y relegan a las mujeres a roles menos dinámicos y alejados del trabajo rural o de campo.
Ante este escenario, los países miembros han expresado mayoritariamente su interés en que la OMSA apoye activamente estrategias con perspectiva de género que hagan a la comunidad veterinaria más inclusiva. Asimismo, han pedido que la organización recopile y analice datos sobre la fuerza laboral y ofrezca orientación para utilizar esa información en el diseño de políticas más equitativas y sostenibles.
Con esta complejidad en mente, la OMSA y sus miembros trabajan juntos para construir Servicios Veterinarios equitativos, con visión de futuro y mejor posicionados para proteger la salud animal y pública.
“La OMSA se compromete a utilizar la información recopilada a través de consultas con sus miembros y estudios de evaluación de género para fundamentar una estrategia integral de género que impulse prácticas prometedoras, fortalezca la evidencia global y garantice que la profesión veterinaria se mantenga vibrante, inclusiva y atractiva para todos”, concluyen.
EL COMPROMISO DEL SECTOR VETERINARIO CON LA IGUALDAD DE GÉNERO
Desde la industria veterinaria coinciden con los objetivos de la OMSA, y trabajan para visibilizar el trabajo de las mujeres en puestos de responsabilidad. Un claro ejemplo es Biogénesis Bagó, que por el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Cienciaha destacado los avances de la compañía en este sentido.
“Reconocemos la contribución de las mujeres que impulsan la investigación, la innovación y la calidad. Celebramos especialmente a quienes, dentro de nuestro equipo, transforman el conocimiento en soluciones biotecnológicas para la salud animal en todo el mundo”, han manifestado.
En la misma línea, desde Syva han dedicado un espacio a visibilizar “la contribución fundamental” de las mujeres en la ciencia que ayuda a impulsar la compañía, subrayando su importancia en el día a día dentro de la industria farmacéutica.
En este sentido, la empresa recuerda que su actividad se basa en investigación, desarrollo, calidad, innovación y compromiso con la salud, pero incide en que, por encima de todo, está el trabajo de las personas. “Somos industria farmacéutica”, han destacado, una afirmación con la que vinculan su identidad corporativa tanto al avance científico como al equipo humano que lo hace posible.