El dictamen analiza la Propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo relativo a la protección de los animales en el transporte, en el que aboga por seguir el criterio de los expertos del sector.
El dictamen analiza la Propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo relativo a la protección de los animales en el transporte, en el que aboga por seguir el criterio de los expertos del sector.
“La probabilidad de que se dé un golpe de calor en un perro es superior a que se dé en una persona”, explica Manuel Lázaro, veterinario clínico y vocal del Colegio de la Junta Directiva del Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid. Aclara que “esto se debe a que estos animales no disponen de los mismos mecanismos de refrigeración que los humanos, y, además, eliminan peor el calor”.
Se trata del texto que regulará 25 artículos de esta norma que entró en vigor el año pasado. La propuesta ha sido redactada por la Dirección General de Derechos de los Animales, que dirige José Ramón Becerra, integrada en el Ministerio que dirige Pablo Bustinduy, y será expuesta el próximo 17 de julio en una reunión técnica con los gobiernos autonómicos, que podrán presentar cambios al texto hasta el 31 de agosto.
Se aplicarán estrictas normas de higiene, como la presencia de un veterinario oficial (VO) y un acuerdo entre el matadero y el propietario del animal
La FVE subraya la importancia de reducir el transporte de animales en general, abogando por el desplazamiento lo más cercano posible a los lugares de nacimiento y sacrificio
La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid ha dado luz verde a la prórroga del contrato por valor de 1,1 millones de euros para el Servicio para la recogida y auxilio de animales en espacios públicos de la ciudad de Madrid y vigilancia epidemiológica y forense que tiene el objetivo de fomentar la protección y bienestar de los animales y, en particular, de los ingresados en el Centro de Protección Animal (CPA)
Todos los establecimientos relacionados con la selección y cría, nutrición, salud e higiene deberían contar obligatoriamente con el asesoramiento y asistencia de un profesional de veterinaria expresamente designado, cosa que la ley no refleja específicamente
Tráfico denso, atascos repentinos o la presencia de conductores nerviosos aumentan la probabilidad de frenazos que, para los humanos quizá no tengan consecuencias, pero para los animales que nos acompañan en el vehículo, si no están sujetos correctamente, puede desembocar en lesiones leves o graves en zonas como cabeza, el cuello, el pecho y el abdomen, en función de la gravedad del impacto