Aunque se han notificado infecciones puntuales de la gripe aviar en seres humanos que dan lugar a enfermedades graves y a desenlaces mortales, las infecciones en personas siguen siendo un fenómeno raro y la mayoría de las infecciones graves notificadas en humanos recientemente en países no pertenecientes a la UE, estaban relacionadas con personas expuestas a aves de corral enfermas y muertas, que no utilizaban equipos de protección personal, especialmente en explotaciones domésticas