Esta enfermedad es de especial interés por parte de España, que aunque está libre de fiebre aftosa, cuenta con los territorios extrapeninsulares de Ceuta y Melilla, que comparten frontera con Marruecos, donde este año se han notificado 45 focos desde el 10 de enero, fecha en la que comunicó a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) los primeros casos en la región de Béni Mellal-Khénifra