Los autores del estudio señalan que la aplicación de un determinado protocolo el día 114 de gestación, siempre que se lleve a cabo una estricta supervisión durante el parto, conduce a tener un número de cerdas pariendo significativamente mayor dentro de las 22-32 horas siguientes a la inducción, sin poner en peligro el proceso del parto o la supervivencia de los lechones