Entre las diversas parasitaciones que puede albergar el ganado porcino destacan cuatro: coccidiosis, ascariosis, metastrongilosis y sarna sarcóptica porcina, de las que se repasan sus aspectos biológicos y epidemiológicos y, sobre todo, aquellos relacionados con el diagnóstico de la infección, como base para el establecimiento de tratamientos adecuados y estrategias de control eficaces