Sanidad recuerda que es obligatorio que los animales silvestres abatidos en cacerías en la región, especialmente los jabalíes, así como los cerdos sacrificados en domicilio, cuenten con la inspección sanitaria del veterinario autorizado, para descartar la presencia de la triquina, el parásito que causa en las personas una enfermedad (la triquinosis), a veces grave