El proyecto Huellas de Colores, ha demostrado que este tratamiento complementario puede reducir el dolor y la ansiedad en los pacientes y mejorar el estado anímico de las familias y ya se han realizado 23 visitas a 15 niños y adolescentes ingresados en la UCI Pediátrica de este hospital, con una edad media de 14 años y que habían sido intervenidos quirúrgicamente o tenido complicaciones en la evolución de su enfermedad