El pasado jueves 27 de octubre, el Instituto Pasteur de Francia ha confirmado un caso de rabia en un perro Husky cruzado de refugio en Évry-Courcouronnes, en el departamento de Essonne, cerca de París. Las primeras investigaciones, aún en curso, indican que este perro podría haber sido importado ilegalmente de Marruecos, país donde la rabia es endémica