La estrategia tiene como objetivo general acelerar la transición hacia sistemas alimentarios sostenibles incluyendo la producción primaria y todas las fases de la cadena, al mismo tiempo que se promueve un consumo de alimentos sostenible y se facilita la transición a dietas saludables, reduciendo el desperdicio de alimentos, y manteniendo o mejorando los altos estándares de seguridad alimentaria, como prioridad