Los inspectores sanitarios de la Dirección General de Salud Pública, dependiente de la Consejería de Salud murciana, han inmovilizado más de 3.000 kilos de mejillones congelados sobre los que se había emitido una alerta sanitaria a nivel nacional como consecuencia de una intoxicación que se produjo hace unas semanas en la Comunidad Valenciana