El problema, señala Vilas, es que la carrera profesional se ha venido aplicando a los profesionales que se dedican a la sanidad asistencial y que tienen condición de personal estatutario, especialmente a médicos y enfermeros y los veterinarios de salud pública suelen quedarse fuera, pese a que nuestras tareas tienen que ver con la asistencia porque cuando hacemos control de los alimentos estamos previniendo intoxicaciones y enfermedades a las personas, al igual que cuando investigamos zoonosis