De siete veterinarias en 1953 a la actualidad, el camino ha sido largo y difícil para las mujeres pero poco a poco, se han ido haciendo hueco en una profesión históricamente marcada por su carácter masculino pero, a día de hoy, la balanza está bastante igualada y podríamos decir que es cuestión de tiempo que haya más mujeres que hombres ejerciendo la veterinaria