Los hechos, acontecidos en 2018, fueron juzgados en 2019 a instancias del Colegio de Veterinarios de Alicante (Icoval), que ejerció de acusación particular y, aunque en un principio, la sentencia fue recurrida, ya es firme y condena a la imputada al pago de una multa de 15 meses con cuota diaria de 6 euros por prescribir y aplicar una vacuna a un perro