El principal esfuerzo de los veterinarios en el manejo de las heridas sucias e infectadas consiste en promover un lecho de granulación vascular sano, independientemente del método elegido para el cierre de la herida y entre las diferentes herramientas disponibles encontramos el ácido hipocloroso en forma de hidrogel, que ayuda en las heridas necróticas a estimular la desbridación autolítica