Un estudio publicado recientemente, indica que la terapia con ondas de choque radiales reduce el dolor y la cojera de los perros tratados y mejora sus niveles de actividad física
Un estudio publicado recientemente, indica que la terapia con ondas de choque radiales reduce el dolor y la cojera de los perros tratados y mejora sus niveles de actividad física
La utilización de un neuroestimulador para la localización de los nervios puede ser de gran ayuda en la realización de bloqueos centrales o periféricos, en especial en gatos, donde los espacios anatómicos son pequeños
El Hospital Clínico Veterinario de la Universidad Complutense de Madrid recopila información sobre sus pacientes oncológicos desde 1991, clasificando tipos de cáncer, sus tratamientos y estableciendo un control de los tiempos de supervivencia
Los perros con epilepsia idiopática pueden exhibir comportamientos que se asemejan a los síntomas de déficit de atención observados en los modelos de epilepsia en seres humanos y roedores
La babesiosis canina, causada por Babesia canis, es una enfermedad prevalente y clínicamente relevante en Europa y la babesiosis aguda grave se caracteriza por una alta mortalidad, pero el pronóstico no siempre se correlaciona con los signos clínicos ni con el nivel de parasitemia
Al igual que cuando anestesiamos a un paciente lo hacemos de una forma gradual, pasando previamente por un estado de sedación o de premedicación hasta conseguir un estado de anestesia o inconsciencia mediante la inducción anestésica, en la fase de recuperación anestésica deberíamos actuar de la misma manera y conseguir un despertar progresivo y gradual
Ante la necesidad de mejorar los tratamientos de los gatos infectados por FIV o FeLV, la profesora de la Universidad de Munich (Alemania) Katrin Hartmann ha elaborado un estudio* para recopilar las mejores prácticas de tratamiento de estos retrovirus felinos, en el cual ha revisado la información existente sobre 14 antirretrovirales diferentes
Las dificultades que presenta la fecundación in vitro en los cánidos han hecho que se haya tardado casi 40 años en conseguir la primera, gracias a una investigación conjunta del Smithsonian Conservation Biology Institute y la Universidad de Cornell, tras la puesta a punto para personas en los años 70 del siglo pasado