Cuando va terminando el frío y se acerca la primavera es el momento en el que hay que estar muy atentos para que nuestros perros no se acerquen en lo más mínimo a las orugas, ya que son verdaderamente peligrosas: no solo producen urticarias o alergias (a personas y perros) sino que incluso, si no se coge a tiempo, puede significar la muerte del animal